Mostrando entradas con la etiqueta desayunos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desayunos. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de diciembre de 2015

Desayuno en La Toscana, un sitio para olvidar

A principios de noviembre abrió un nuevo bar en la Avenida Juan Carlos I, La Toscana.  Un día unos amigos y un servidor decidimos darle una oportunidad a sus desayunos. 

El local pretende ir de moderno en la decoración, pero es un quiero y no puedo. Tanto blanco lo hace frío, poco acogedor. El servicio es malo, tardan y no se enteran de las comandas. Por poner un ejemplo, no saben lo que es un “manchao”. 


El café es malo, de los peores que he probado. Para las tostadas usan pan de baguette y, en nuestro caso, nos las sirvieron apenas tostadas y el pan estaba frío. En cuanto al condumio, la de tomate y la vegetal muy saborías. Vamos, un desastre. 


Para rematar la faena, nos cobraron de aquella manera. Por un café con leche y media vegetal, que según la carta costaba 1,80, me cobraron 2,20 euros. De esto me di cuenta a posteriori, mirando la foto que le había hecho a la carta de desayunos.  


Fuimos seis personas a desayunar y tod@s salimos echando pestes del bar. No pienso  volver. Con la buena oferta de desayunos que tiene el Casco Antiguo, o cambian el chip, o van a cerrar más pronto que tarde. 

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Aviso a navegantes: Cuidado con desayunar en La Cacharrería los fines de semana

He estado un tiempo trabajando en el Casco Antiguo y uno de los sitios que más cerca me caía para desayunar era el bar La Cacharrería, sito en la Plaza Alta. Lo he frecuentado varias veces, tanto a diario como los fines de semana que me tocó currar. 


Y quiero denunciar aquí una mala praxis que estos señores llevan a cabo los fines de semana: ¡Suben el precio de los desayunos porque ellos lo valen! Por ejemplo, media catalana sin jamón y un café con leche cuesta 1,50 euros los días de diario, mientras que los Sábados y Domingos te la cobran a 1,90 euros. ¡Una pasada! Consecuentemente le he puesto la cruz y no pienso ir más. ¡Avisados estáis!