Todos sabéis, y si no os lo digo ahora, que me he presentado el sábado pasado a los exámenes de Auxiliar Admvo del SES. Para lo cual he estado preparándome cuatro meses y pico (desde Diciembre) en una academia de oposiciones. Muy poco tiempo, lo sé, pero es que a finales de Noviembre tuve los exámenes de Auxiliar de la Junta, y fue después de hacerlos cuando me apunté para estos. La cosa no ha ido bien, me he quedado, una vez restadas las preguntas mal contestadas, en 35 preguntas bien. Parece que el mínimo para aprobar estará en 38, o sea que o bajan el nivel para tener el 5 o tengo la suerte de que impugnan 3 preguntas que yo tenga mal, y las sustituyen por otras tantas de reserva, en cuyo caso, haciendo números, me salen justamente 38 bien. Yo mismo pienso impugnar 4 preguntas, aunque sin argumentos sólidos, pero hay que intentarlo. De todas formas prefiero pensar que esto es definitivo, y si al final pasa algo de eso, pues la alegría será la ostia, jeje.
El caso es que hoy nos había citado el profesor de la academia para comentar el examen, ver las preguntas que se podían impugnar y demás. Yo me he pensado si ir o no, dado mí fracaso, pero al final he ido por el tema de las impugnaciones y por una "razón con faldas", jeje. El amigo
José Cantero (a.k.a.
Stoker) ha pasado del tema y me ha dejado sólo ante el peligro. El caso es que al final me he venido a casa cabreado. Mi hermana dice que me lo he tomado muy a lo personal, pero es que coño, me lo ha dicho en la cara! Y delante de los compañeros!
Os cuento. Estábamos tomando un café el profesor y los que hemos ido, unos diez alumnos (en clase somos 20 en total, aprox.). Y de los presentes sólo hemos suspendido 2, una mujer mayor, muy buena gente, y yo. Todo esto después de ver los exámenes y tal, para despedirnos. El caso es que no se como ha derivado la conversación hacia allí, pero el profesor va y me suelta:
“Claro, como has faltado mucho a clase. Bueno, tu compañero más” (Refiriéndose a
Cantero). Y yo le digo:
“No, yo he faltado más qué él” (Pa chulo, mi pirulo, o no?). Y acto seguido me dice:
“Además, te sentabas al final de la clase, y estadísticamente los que se sientan detrás tienen peores resultados que los que se sientan delante, porque oyen peor, ven peor, se distraen más…”. Ante eso yo no me podía callar, yo!! Qué no cierro la boca ni debajo del agua! Y le he dicho:
“Pues yo siempre me he sentado atrás, siempre. Y en mi vida académica no he tenido problemas, no he repetido ningún curso, en la universidad me han quedado algunas asignaturas para septiembre, pero vamos…” Y me dice el tipo que las estadísticas no se qué…,
“pero en esta ocasión no has sido una excepción”. Y yo le digo:
“No, en esta ocasión no”. Y se ha quedado todo ahí. Todo esto delante de los compañeros. Evidentemente, a la mujer mayor no le ha dicho nada de nada. Luego he pensado que le tenía que haber soltado que ni que estuviésemos en una clase de 100 personas o algo así, que las estadísticas están para romperse, y que eso son tonterías, que lo que ha pasado es que tenía que haber estudiado más y punto, como bien dice mi hermana. Y que, coño, que no tengo 15 años ya, que no estoy en un clase de instituto…
O sea, que encima que hago el esfuerzo de ir, sabiendo que iba a soportar, como así ha sido, las preguntas de todos los compañeros sobre la nota del examen, y que iba a tener que darles explicaciones, etc. Cosa que no me hacía gracia ninguna… Encima el tío, para justificarse él, imagino, va y me suelta eso delante de todos, no se podía haber estado callao? Si ya os decía yo a algunos que era un gilipollas el tipo. O sea me echa la culpa de haber suspendido basándose en dos tonterías… Y de paso alimenta su vanidad, en plan “todos han aprobado menos los dos perdiitos de atrás”. Soy un profe estupendo y si esos dos han suspendido no es culpa mía en absoluto. Pues no! Parte de culpa tiene, que en el examen pusieron 3 preguntas sobre una Orden del 2000 de Contabilidad de la Junta que no hemos visto en clase y el tipo me ha reconocido en la Academia y en el café que no lo hemos dado, que se puede considerar que entraba, que él pensaba que no iban a poner nada de eso, y que lo incluirá en el temario para las próximas oposiciones…
Evidentemente yo asumo mi “culpa”, mía y sólo mía, y se que esto es una tontería. Pero me apetecía desahogarme porque he llegado a casa con un buen cabreo. Me jode que las personas de mi clase piensen que soy un pobrecito por no haber aprobado una mierda de examen de auxiliar, cuando muchas de ellas son unas lerdas que no me llegan en muchos aspectos a la suela de los zapatos, a mí, al Duque de Lima!! Al final para lo que ha servido ir, me podía haber ahorrado el viaje, además mi “razón con faldas” no ha ido porque también ha suspendido y habrá pasado de ir para pasar vergüenza, como si lo viera.